28 de enero de 2011

Las primeras horas de todos mis días

Temo quedarme dormido y no volver a pasar tu rostro por mi mente
por eso es lo primero que hago cada día desde hace ya muchos días.
Me haces demasiada falta, y esta distancia me gusta
el amor que siento no es normal, y crece en mí

por haberte convertido en mi necesidad
Mientras más te extraño más se me acelera el corazón
cuando estoy a pocos minutos de poder por fin volver a verte
y besarte... besarte es mi tranquilidad.

El frío que a estas horas transporta el silencio
es impotente ante el calor de tus recuerdos
y me permite escuchar los latidos de tu corazón.

Ahora sé que mi acelerado corazón, mi locura
han encontrado paz y tranquilidad sin necesidad de morir
sólo pensando y amando... las primeras horas de todos mis días

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