13 de febrero de 2011

Ciudad Nocturna

A veces me siento incómodo en el día, aturdido y asfixiado por un mar de gente que pareciera no tener destino pero si bastante afán, y llego tan cansado a casa que dormir una siesta se hace tan placentero que esa siesta me puede tomar horas y convertirse en un profundo sueño.

Fue en una de esas siestas en las que soñé esa ciudad nocturna, tranquila, acogedora y sobretodo fría.


Recuerdo haber despertado en un sofá en medio de la calle, con un libro en la mano, y mi primera reacción fue correr... ¿será porque le tenemos miedo a que se cumplan nuestros sueños?, cuando me cansé de correr me dedique a observarlo todo, me gustaba como se respiraba...

Me desperté y llegada una noche de insomnio recordé ese sueño, creció en mi la duda de saber como sería mi ciudad en la noche y salí a caminar hasta la madrugada. Nunca vi tanto bullicio por las calles, tanto desperdicio, tanto vicio... nunca vi tanta pobreza.

Me di cuenta de que al cerrar mis ojos para intentar descansar cada noche por haber tenido un día muy agitado, por descansar de esa incomodidad, hay muchas más personas deambulando en las calles incómodas en la noche porque la humanidad las desatendió y las desconectó de la vida.

Intentaré desde mi lugar en el mundo lanzar una conexión alterna a esas personas que no quieren estar perdidas mediante un pan y una conversación.

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