Todo comienzo tiene un final, pero nosotros que tenemos el poder para darle ese final a veces somos incapaces y esperamos a que por alguna razón las cosas terminen solas, ahí es cuando abandonamos.
He abandonado mis ideas, mis escritos, al amor, la salud, he abandonado todo lo que tanto quise y ahora incierto, lo hice dejando a una lado los comentarios que me alarmaban de lo que hacía o mejor, de lo que no estaba haciendo y solo hasta ahora mediante un compromiso personal me siento a analizar.
Me di cuenta que abandonar es la excusa perfecta para justificar todo lo que de una manera u otra no somos capaces de hacer, irónicamente abandonar sirve para justificar que no vamos a dar ninguna justificación sobre lo que dejamos de hacer... porque para abandonar se requiere haber estado haciendo algo. Sentir que abandonamos algo nos da una limitada libertad que se vence a corto plazo y nos hace creer que esta bien, nuestra misma disposición a sentirnos así es lo que nos hace creer esto que cuando carece de validez nos invade de pensamientos, de críticas, de gritos, de reclamos...
No abandonar, es mi idea, no abandonar eso que quiero eso que querés vos, eso que por alguna razón tuvo comienzo y no dejarle a la estúpida idea de "destino" que haga las cosas por nosotros mismos.
Me comprometo más que a no abandonar más cosas, a recuperar las que he dejado en el camino de alguna manera que yo sea el que puedas darle su feliz o infeliz final
No hay comentarios:
Publicar un comentario